Entre todos los productos cosméticos que cuenta la marca Clarins uno de ellos está dedicado a los aceites 100% puros de extractos de plantas, resultado de una sutil alquimia de extractos de plantas y de aceites esenciales que a aportan propiedades tratantes, odoríferas, efectos de la fitoterapia (ciencia basada en el uso extractivo de plantas medicinales) y de la aromaterapia.
Existe un aceite reequilibrante para cada tipo de piel, de esta manera encontramos tres tipos:
- Huile Santal: Piel seca, sensible/delicada, áspera, falta de confort, tez apagada. Las funciones de este aceite serian descongestionar y reconfortar la piel, disminuir las rojeces, impedir la deshidratación y nutrir y estimular la piel.
- Huile Orchidée Bleue: Piel deshidratada, tirante, arruguitas de deshidratación y tez aparaca. Tiene la función de devolver el resplandor a la tez apagada, restablecer el nivel de hidratación, tonificar y suavizar la piel, hidratar y dejar la piel suave y flexible.
- Huile Lotus: Piel mixta con tendencia a grasa, con brillos, granitos, puntos negros, poros dilatados y tez apagada.
De entre estos tres tipos de aceite me decanté por el Huile Lotus ya que era el más específico para mi tipo de piel (mixta con tendencia a grasa, brillos y poros dilatados en la zona superior de las mejillas). A continuación os hablo de él.


